Lluvia afuera, lo ecléctico se adueña de las gotas y del sonido, reina el dinamismo de la creación preparando los días siguientes, el despotismo del relámpago y el viento. Quedan objetos invertebrados colgando de los árboles y columnas, son dueños de lo espontáneo y lo temporal de ese momento.
El interior, papeles, notas y sentimientos dispersos, letras rojas, redondas y notoriamente femeninas en el papel. Una carta para una amiga, q no esta.
Ofelia parecía una chica del montón, pelo castaño hasta los hombros los ojos de su padre, alegre lo normal, y un poco tímida con el exterior.
Escribe para una amiga, con intensidad, las palabras suficientes para mostrarle lo necesario de interior, q las palabras vibren lo suficiente q ninguna opaque el fluir que se aprecie la preparación y la necesidad del orden para administrar los sentimientos necesarios, ni mas ni menos.
Fueron niñas, jugaron juntas y siguieron jugando hasta q Anemone se alejo, ella lo elijo con curiosidad y la necesidad de saber mas.
-ser inteligente es mas q conocer consecuencias, también es dar coherencia a cada acción según las consecuencias, es ser amable y dejar el egoísmo atrás-
Afuera las ramas se sacuden, un orden mágico encriptado en el devenir de fuerzas naturales ocurre con veloz espontaneidad, rostros mojados y gente sin hogar que se enfría tenuemente con el riesgo de la enfermedad, de tener fiebre y miedo a la muerte, a desaparecer. Afuera llueve y la gente vive, con la intensidad q le permite a cada uno su interés por la vida.
Ofelia piensa en la violencia, en su distribución, como afecta progresivamente sobre los que toman el lugar de débiles, define con un par de trazos mentales la indiferencia como parte del filo ideológico de la violencia. piensa en la pobreza y el egoísmo burgués, la fuerza obrera (sin burguesía) fuerza pura, sin distracciones.
-Claudia lloro en su cumpleaños, tu hermana te extraña.-
La lluvia disminuye su intensidad, una insinuación de paz hacia los hombres, con su contundencia y comprensión.
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martes 22 de septiembre de 2009
Titulo II - El tiempo pasa / Tiempo atras
viernes 19 de septiembre de 2008
Titulo I - Titulos hacia El Descenso
Ofeliaa no había podido rechazar sus miedos, estaba ahí, insegura, espléndida. sostenía la varita con sus dedos ágiles, haciendo pequeños e insignificantes movimientos circulares.
Esperaba en la densa y calurosa oscuridad, de su cuerpo se desprendia la única luz, esperaba inquieta la definitiva tragedia en donde finalmente se conocerán los culpables, el lugar donde nadie escapa.
Cuando no lograba contener el nerviosismo y caía en trampas insignificantes, sonidos náufragos, se daba vuelta estrepitosamente y lanzaba rápidos hechizos inútiles, luego golpeaba los tacos de los zapatos gastados contra el suelo en un repiqueteo reprochando su terquedad.
Había comenzado a aparecer un olor a muerto que aumentaba cada vez mas, el silencio y el olor ardido mas fuerte la desesperaba. La oscuridad se había convertido en un telón macabro q ocultaba el mas terrible y venidero porvenir. Eso era lo terrible, la interminable espera a la tragedia.
Pensó en las sonrisas q había abandonado para llegar allí, aquellos días empezaban a corroer todo, se sintió lejana inalcanzable, se miro a ella misma con su timidez y sus tiernas sonrisas como una desconocida como queriendo mirar hacia el otro lado de sus miedos, hacia el espejo q la reflejaba en un interior de confusión.
La oscuridad se tragaba su Fantasía, la alejaba de todas las cotidianidades, le mostraba el camino final hacia una des esperanza q no había podido evadir de ninguna forma, pero antes de aceptar tercamente una amistad con la muerte y fluir en su lenta oscilación gris, necesitaba enfrentar esos miedos interiores, esas luchas que había dejado pasar contra ella misma, mirar en el charco de esa lenta lluvia interior q hacia tiempo no paraba.
Cerro los ojos y dejo q ese mar oscuro la cubriera totalmente, q entrara en sus pulmones, cerro los ojos y empezó su lento descenso, puso su primer paso dentro del corredor q lleva a la ciudad de las lágrimas, donde encontraría los espejos q esconden la estúpida verdad y algunas de las razones de porque esta ahí. Tiro la moneda al aire, desinteresada, sin la verdadera premeditación de las consecuencias.
Lo ultimo q se vio de ella fue una sonrisa irónica q se tapo de oscuridad inmediata mente.
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